En un cambio de paradigma que podría redefinir la industria del entretenimiento global, los adolescentes de hoy han comenzado a declarar el fin de la era de los superhéroes convencionales. Según un reciente informe difundido por Gizmodo —el reconocido portal estadounidense especializado en tecnología, ciencia y cultura digital—, las nuevas generaciones están perdiendo el interés en los protagonistas estoicos e invulnerables que han dominado la pantalla grande durante las últimas décadas.

El estudio destaca que los jóvenes están migrando hacia lo que se ha denominado coloquialmente como 'Daddy Energy' o 'energía de papá'. Lejos de referirse exclusivamente a la paternidad biológica, este concepto describe a personajes masculinos que muestran compasión, disponibilidad emocional y una capacidad genuina para cuidar de los demás. Esta tendencia sugiere que el modelo de masculinidad basado en la fuerza bruta y el aislamiento emocional ya no resuena con los valores de la Generación Z y la Generación Alfa.

Para el mercado mexicano, este hallazgo es particularmente significativo. En una cultura donde las narrativas sobre la masculinidad han estado históricamente ligadas a la figura del 'macho' fuerte y callado, el hecho de que el consumo juvenil se incline hacia la ternura y la vulnerabilidad representa un giro cultural importante. Las plataformas de streaming y redes sociales como TikTok han sido fundamentales en la difusión de estos nuevos arquetipos, permitiendo que los jóvenes se identifiquen con figuras que protegen desde la empatía y no solo desde el poder físico.

Expertos en comportamiento juvenil citados en la investigación señalan que este cambio responde a una necesidad de mayor realismo y conexión humana. Mientras que los superhéroes de los universos cinematográficos de Marvel o DC suelen presentar conflictos morales resueltos mediante la violencia, los personajes con 'energía de papá' enfrentan situaciones que requieren inteligencia emocional y comunicación. Esta evolución no solo afecta a las películas de acción, sino que dicta las pautas para los guionistas que buscan captar la atención de un público que exige mayor profundidad en sus ídolos.

El reporte concluye que, si las grandes productoras de Hollywood desean mantener su relevancia entre los adolescentes, deberán dejar de lado las armaduras de acero y los rostros inexpresivos. El futuro del entretenimiento parece estar en manos de héroes que no temen mostrar sus debilidades, demostrando que la verdadera fuerza, para la juventud actual, reside en la compasión y el cuidado mutuo.