Tras alcanzar la gloria olímpica en los Juegos de Invierno Milán-Cortina 2026, la selección femenina de hockey sobre hielo de Estados Unidos se encuentra en el centro de la conversación internacional. El equipo, que recientemente se colgó la medalla de oro, declinó cortésmente una invitación del presidente Donald Trump para asistir al tradicional discurso del Estado de la Unión en Washington D.C., un evento de alto perfil político en el país vecino.

A través de un comunicado oficial, el representativo argumentó que problemas de agenda y compromisos previamente establecidos impidieron su asistencia al Capitolio. "Debido a la disponibilidad de tiempo y a compromisos académicos y profesionales previos a los Juegos, las atletas no pudieron participar. Fue un honor para ellas ser incluidas y agradecen este reconocimiento", señaló el organismo deportivo, subrayando que las jugadoras se sintieron honradas por la distinción pero imposibilitadas para ajustar sus itinerarios tras la justa olímpica.

La decisión resalta una marcada diferencia en la logística de viaje en comparación con el equipo masculino. Mientras que los hombres contaron con un vuelo chárter que los trasladó rápidamente a territorio estadounidense, las integrantes del equipo femenil viajaron en vuelos comerciales con destino a Atlanta, llegando a Norteamérica apenas el lunes por la noche. Además, la invitación presidencial fue notificada el domingo por la noche, lo que dejó un margen de maniobra prácticamente nulo para modificar los planes de las atletas, muchas de las cuales debían reintegrarse a sus actividades en la Professional Women's Hockey League (PWHL).

Por su parte, el equipo varonil sí asistió a los eventos oficiales tras su histórica victoria de 2-1 sobre Canadá, que representó su primer oro olímpico desde el legendario "Milagro sobre hielo" de 1980. Durante la convocatoria, Donald Trump ironizó sobre la invitación a las mujeres, comentando que, de no incluirlas en los festejos, "probablemente me destituirían". No obstante, antes del discurso, el mandatario solo se reunió con la escuadra masculina en el ala oeste de la Casa Blanca.

Este tipo de situaciones suele generar debate en la opinión pública debido a la intersección entre el deporte de alto rendimiento y la política. Para México, donde el hockey sobre hielo es un deporte en crecimiento pero la relación bilateral con Estados Unidos es prioritaria, estos gestos diplomáticos y las dinámicas de los equipos nacionales estadounidenses suelen ser seguidos con atención como parte de la cultura política regional. Por ahora, las campeonas olímpicas han optado por retomar sus carreras profesionales, dejando de lado el protocolo político por el rigor de sus compromisos deportivos.