La capital del estado de Morelos vivió una jornada de intensas movilizaciones este miércoles, luego de que un grupo de jubilados y pensionados del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) determinara realizar un bloqueo total sobre la avenida Morelos. La protesta, situada a la altura de las oficinas centrales del organismo descentralizado, tuvo como objetivo principal exigir el pago inmediato del 65 por ciento de su aguinaldo correspondiente al ejercicio 2025, una prestación que legalmente debió ser cubierta hace dos meses.

La movilización, que inició en las primeras horas del día, generó un severo congestionamiento vial que afectó la movilidad en el primer cuadro de la ciudad, obligando a cientos de automovilistas a buscar rutas alternas. La protesta fue encabezada por Reyna García, representante de los inconformes, quien señaló que la medida de presión es el último recurso ante la falta de seriedad de las autoridades municipales para cumplir con sus obligaciones patronales.

De acuerdo con las declaraciones de la portavoz, existe un profundo malestar entre los extrabajadores debido al incumplimiento de los acuerdos pactados con el director general del SAPAC, Arnoldo Heredia Romero. El funcionario se habría comprometido formalmente desde el mes de enero a realizar la dispersión total de los recursos pendientes a más tardar el pasado 15 de febrero. Sin embargo, la fecha transcurrió sin que los depósitos se reflejaran en las cuentas de los pensionados, dejando a decenas de familias en la incertidumbre financiera.

En México, el aguinaldo representa un derecho irrenunciable para los trabajadores y jubilados; no obstante, organismos municipales de agua como el SAPAC han enfrentado crisis financieras recurrentes que derivan en retrasos de nómina y prestaciones. Los manifestantes subrayaron que no se retirarán de la zona hasta que exista un compromiso real y una fecha definitiva para la liquidación del adeudo, pues aseguran que la administración municipal ha priorizado otros gastos por encima de los derechos laborales de quienes dedicaron años de servicio al sistema hidráulico de la ciudad.

Hasta el momento, las oficinas del SAPAC permanecen bajo la vigilancia de los inconformes, mientras que elementos de vialidad intentan desahogar el tráfico en las calles aledañas. Se espera que en las próximas horas se instale una mesa de diálogo entre los representantes de los jubilados y autoridades del ayuntamiento para destrabar el conflicto que mantiene paralizado el corazón de Cuernavaca.