En un esfuerzo por garantizar que la planeación de la Ciudad de México cuente con el mayor respaldo social posible, el Gobierno capitalino anunció que el plazo para la consulta ciudadana sobre el Plan General de Desarrollo (PGD) y el Programa General de Ordenamiento Territorial (PGOT) se extenderá hasta el próximo 10 de abril. Esta medida representa la segunda ocasión en que se amplía el periodo de recepción de propuestas y comentarios por parte de la población, lo que subraya la complejidad y la importancia de estos documentos para el futuro de la entidad.

Clara Brugada, titular del Ejecutivo local, destacó que la decisión responde a una demanda ciudadana genuina por contar con más tiempo para analizar los documentos técnicos y presentar observaciones sólidas. Según explicó la mandataria, el objetivo principal de esta prórroga es "sumar más voces" y asegurar que los instrumentos que regirán el crecimiento de la metrópoli durante los próximos 20 años reflejen las necesidades reales de los diversos sectores que integran la capital del país, desde los barrios originarios hasta las zonas comerciales.

El Plan General de Desarrollo es un documento estratégico de largo plazo que establece las directrices fundamentales en materia de movilidad, vivienda, medio ambiente y servicios públicos. Por su parte, el Programa General de Ordenamiento Territorial determina el uso de suelo y las zonas de conservación ecológica. Ambos instrumentos han sido objeto de un intenso debate público y mediático en meses recientes, dada su importancia crítica para frenar fenómenos como la gentrificación y garantizar el derecho constitucional a la ciudad.

Con esta nueva prórroga, las autoridades buscan disipar las inquietudes de organizaciones vecinales, especialistas académicos y grupos de activistas que habían solicitado procesos de deliberación más profundos y transparentes. La extensión del plazo permitirá fortalecer las mesas de trabajo, los recorridos territoriales y los foros informativos en las 16 alcaldías, permitiendo que incluso los sectores con menor acceso a plataformas digitales puedan participar de manera presencial y efectiva.

Es importante recordar que la Constitución de la Ciudad de México mandata que estos planes deben ser elaborados mediante procesos participativos, democráticos y representativos. Por ello, la administración capitalina ha enfatizado que no se busca imponer una visión unilateral de ciudad, sino construir un consenso técnico y social que permita un desarrollo equitativo y sustentable. Tras el cierre definitivo del plazo el próximo 10 de abril, las autoridades correspondientes procederán a la sistematización de todas las propuestas para su posterior integración en el proyecto final que será remitido al Congreso de la Ciudad de México para su análisis y eventual aprobación.