La planeación urbana de la Ciudad de México se encuentra nuevamente en el centro del debate político. Tras el anuncio de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, sobre la ampliación del plazo para la consulta del proyecto del Plan General de Desarrollo (PGD), la oposición en el Congreso local ha manifestado sus reservas. Olivia Garza, presidenta de la Comisión de Planeación del Congreso capitalino y legisladora del Partido Acción Nacional (PAN), afirmó que esta extensión es insuficiente si no se modifica la estrategia de fondo para incluir a la ciudadanía de manera auténtica.
Para la legisladora panista, la decisión de la administración capitalina no resuelve el problema principal: la falta de apertura y pluralidad en el proceso. Garza señaló que la construcción del futuro de la metrópoli no puede limitarse a una simple prórroga de fechas, sino que requiere una transformación en la forma en que se recogen las opiniones y necesidades de los habitantes de las 16 alcaldías.
En un mensaje contundente, la diputada subrayó que el ejercicio democrático debe romper con las estructuras tradicionales y salir de las sedes oficiales. "Las consultas deben salir de los espacios controlados por el gobierno. Tienen que llevarse a plazas públicas, mercados, universidades, parques y colonias", enfatizó Garza. Según su postura, solo mediante el diálogo directo en los entornos cotidianos de los ciudadanos se podrá garantizar un plan que responda a la realidad social y urbana de la capital.
El Plan General de Desarrollo es un documento de vital importancia para la Ciudad de México, ya que establece la hoja de ruta para el crecimiento urbano, el uso de suelo, la gestión del agua y la vivienda para los próximos 20 años. En administraciones pasadas, este proyecto ha enfrentado severas críticas de grupos vecinales y especialistas que denuncian una visión centralizada y la falta de transparencia en su elaboración.
Finalmente, la bancada del PAN en el Congreso de la Ciudad de México insistió en que el gobierno de Clara Brugada tiene la oportunidad de marcar una diferencia respecto a procesos anteriores. Sin embargo, advirtieron que permanecerán vigilantes para que la ampliación del plazo no sea solo una estrategia de comunicación, sino una oportunidad real para que académicos, organizaciones civiles y vecinos tengan voz en la conformación de la ciudad del futuro.


