El mundo del cine internacional ha manifestado un contundente respaldo hacia Tricia Tuttle, la actual directora del Festival Internacional de Cine de Berlín, mejor conocido como la Berlinale. Una petición que circula entre los niveles más altos de la industria ha superado ya las 1,200 firmas verificadas de profesionales del sector, incluyendo a directores ganadores del Oscar, productores de alto perfil y actores de renombre mundial.
De acuerdo con las actualizaciones más recientes del sitio web donde se aloja la iniciativa, de un total de 1,357 firmas registradas, 1,218 han sido plenamente verificadas. Este movimiento surge en un momento crucial para el festival, que atraviesa un periodo de transición y busca consolidar su visión artística bajo el liderazgo de Tuttle, quien asumió el cargo recientemente con la encomienda de renovar uno de los certámenes más antiguos de Europa.
Entre los nombres más destacados que han suscrito el documento se encuentran Sean Baker, cineasta que recientemente capturó la atención global con su éxito en Cannes y la temporada de premios, así como el aclamado director Todd Haynes, nominado al premio de la Academia. La icónica actriz británica Tilda Swinton también figura en la lista, sumando su prestigio a una causa que busca garantizar la estabilidad y la autonomía del festival alemán.
Para el contexto del público mexicano, la relevancia de esta noticia radica en el peso histórico de la Berlinale para nuestro cine. Considerado uno de los tres festivales más importantes del mundo (junto a Cannes y Venecia), Berlín ha sido una plataforma fundamental para directores mexicanos. En años recientes, cintas como 'Tótem' de Lila Avilés o 'Museo' de Alonso Ruizpalacios han puesto el nombre de México en alto en este certamen. Por ello, la estabilidad en su dirección es vista con atención por los productores y distribuidores nacionales que buscan llevar el talento local a las pantallas europeas.
Tricia Tuttle llegó a la dirección de la Berlinale tras una destacada gestión en el Festival de Cine de Londres (BFI). Su nombramiento fue recibido como una señal de modernización, aunque dirigir una institución cultural de este calibre en Alemania conlleva retos políticos y presupuestarios considerables. El apoyo masivo de la industria global no solo es un voto de confianza hacia su persona, sino un mensaje sobre la importancia de proteger la integridad de los festivales de cine frente a las presiones externas.


