Al cierre del primer mes de 2026, el Ayuntamiento de Cuernavaca ha reportado una cifra histórica en su recaudación fiscal, marcando un precedente de salud financiera para la capital de Morelos. De acuerdo con los datos oficiales de la tesorería municipal, la ciudad alcanzó ingresos por 456.7 millones de pesos, una suma que contrasta significativamente con los egresos registrados en el mismo periodo, los cuales apenas ascendieron a 93.4 millones de pesos.
Este notable diferencial entre ingresos y gastos es el resultado directo de lo que el alcalde José Luis Urióstregui Salgado ha definido como una confianza ciudadana sin precedentes. Los habitantes de Cuernavaca respondieron de manera masiva a las campañas de pago anticipado del impuesto predial y servicios municipales, permitiendo al gobierno local contar con liquidez inmediata para enfrentar los retos del año en curso.
El edil confirmó que esta disciplina fiscal no es fortuita, sino la continuación de un manejo responsable iniciado en años anteriores. Durante el ejercicio fiscal 2025, Cuernavaca cerró sus cuentas con un superávit de 62.9 millones de pesos provenientes exclusivamente de recursos propios. Este excedente, derivado de la recaudación local, funciona actualmente como un 'blindaje' de estabilidad que otorga al Ayuntamiento la autonomía necesaria para planificar y ejecutar obras estratégicas sin depender de créditos bancarios o rescates financieros externos.
Por su parte, el tesorero municipal, Javier Arozarena Salazar, presentó las cifras anuales que respaldan este rigor administrativo. Durante 2025, el municipio logró captar un total de dos mil 547 millones de pesos. La eficiencia recaudatoria permitió generar un margen de maniobra neto de casi 63 millones de pesos adicionales, lo que representa un incremento del 13% en los ingresos propios de la demarcación.
Este fortalecimiento de las finanzas públicas posiciona a Cuernavaca en una situación de ventaja competitiva dentro de la región. El alcalde subrayó que el objetivo primordial es transformar estos recursos fiscales en mejores servicios públicos y atención directa a las necesidades de la población, manteniendo siempre el compromiso de transparencia y cuentas claras que ha caracterizado su gestión financiera.



