La captura de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', el pasado domingo en el estado de Jalisco, no solo marcó un hito en la lucha contra el narcotráfico, sino que desencadenó una de las jornadas más violentas y de mayor respuesta institucional en la historia reciente de México. Tras la caída del líder máximo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), las fuerzas de seguridad lograron la captura de 176 integrantes de la organización y la neutralización de al menos 30 presuntos delincuentes en operativos realizados en 16 entidades federativas.
El recuento detallado, basado en reportes de fiscalías y gobiernos estatales, evidencia un debilitamiento sistémico en la estructura criminal que, tras la detención de su cabecilla, quedó expuesta ante las autoridades. Guanajuato encabezó la lista de arrestos con 48 personas detenidas, de las cuales 18 han sido formalmente imputadas por el delito de terrorismo. Esta entidad, que ha sido escenario de pugnas territoriales sangrientas, experimentó una respuesta contundente tras los ataques coordinados contra comercios y la vía pública que pretendían presionar al Gobierno Federal.
En Jalisco, bastión principal y centro de operaciones de la organización, la zona metropolitana de Guadalajara quedó prácticamente paralizada por bloqueos y disturbios. Las autoridades locales reportaron 41 detenciones, divididas entre individuos señalados por actos de violencia directa y otros vinculados a saqueos oportunistas durante el caos generado por las células del cártel. En la frontera norte, Baja California sumó 25 capturas tras una serie de incendios provocados en vehículos que afectaron a Tijuana, Mexicali y Ensenada.
La situación en Michoacán destacó por la preocupante infiltración del crimen en las instituciones: 11 policías municipales de Ecuandureo fueron detenidos bajo sospecha de colusión con el CJNG en medio de los bloqueos en la región de Tierra Caliente y el Bajío. Asimismo, se reportaron enfrentamientos en el libramiento de La Piedad que resultaron en cuatro civiles armados abatidos por las fuerzas del orden.
La operatividad del grupo delictivo también se vio impactada en el sureste y centro del país. Quintana Roo registró nueve detenciones, mientras que en Querétaro se realizaron seis arrestos, incluyendo a dos menores de edad. Otras entidades como Veracruz, Hidalgo, Puebla y Nayarit reportaron cifras significativas de capturas que desarticulan células locales. Este despliegue nacional representa un golpe logístico sin precedentes para el cártel, poniendo de manifiesto la fragilidad de sus cuadros medios ante la ausencia de su mando principal y redefiniendo el mapa delictivo en el territorio mexicano.



