Derren Litten, el cerebro creativo detrás de la exitosa serie de comedia británica 'Benidorm', se encuentra en medio de una tormenta mediática tras anunciar que se ve obligado a vender su emblemática residencia en España. Esta propiedad no es solo un inmueble de lujo, sino que representa el refugio creativo donde Litten redactó los guiones que convirtieron a su programa en un fenómeno de audiencia en el Reino Unido y diversas partes del mundo.
Para poner en contexto al público mexicano, 'Benidorm' es una aclamada comedia de situación que retrata de manera satírica las vacaciones de los turistas británicos en la costa española. La serie no solo fue un éxito comercial, sino que consolidó la carrera de Litten y de su ahora exesposo, Jake Canuso, quien interpretó a 'Mateo', uno de los personajes más icónicos y queridos de la producción.
La relación entre Litten y Canuso, de 56 años, llegó a su fin legalmente en 2024, tras haber compartido una década de vida en territorio español. Sin embargo, lo que parecía ser una separación privada ha escalado a los tabloides debido a las fuertes declaraciones del guionista. Según reportes del diario Daily Mail, Litten ha manifestado su indignación al sentirse forzado a desprenderse de su hogar debido a las exigencias económicas derivadas de la ruptura.
En una serie de declaraciones que han sacudido al mundo del espectáculo europeo, Litten calificó el proceso de divorcio como 'miserable'. El escritor no escatimó en adjetivos al describir a Canuso como un 'cazafortunas desvergonzado' que, según su versión, priorizó su carrera y beneficios económicos por encima del vínculo que mantuvieron por diez años. Litten lamenta que el lugar que fue testigo de su mayor éxito profesional ahora deba ser liquidado para cumplir con acuerdos financieros que considera injustos.
Hasta el momento, los representantes de Jake Canuso no han emitido comentarios adicionales ante los señalamientos de Litten. La venta de la propiedad marca el cierre de un capítulo definitivo para el guionista, quien ve cómo su santuario creativo se convierte en el último saldo de una relación que terminó en medio de reproches públicos y una tensa batalla legal.



