Zaragoza, España – En una declaración que ha cimbrado los cimientos políticos de Ecuador y que resuena con fuerza en la región, Wilmer Chavarría, alias “Pipo”, máximo líder de la organización criminal Los Lobos, negó rotundamente su participación en el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido en agosto de 2023. Durante una comparecencia ante la Fiscalía de Zaragoza, el capo acusó directamente al actual presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, de haber ordenado el magnicidio.
El testimonio de Chavarría se dio bajo un estricto operativo de seguridad que incluyó a tres agentes de la Policía Nacional española y cuatro miembros de cuerpos especiales. El líder criminal, quien se encuentra recluido en la prisión de Zuera mientras se resuelve su proceso de extradición hacia el país andino, compareció a solicitud de la Fiscalía General del Estado de Ecuador para responder sobre los hechos que conmocionaron a la comunidad internacional el año pasado.
Fuentes del gabinete jurídico de “Pipo” informaron que el detenido respondió a los cuestionamientos de la fiscal de la Unidad de Cooperación Internacional de España y de su propio abogado defensor. No obstante, en un gesto de desafío legal, el líder de Los Lobos se negó a contestar las tres preguntas específicas remitidas por el Ministerio Público de Ecuador, argumentando una falta de garantías y una persecución política en su contra.
La defensa de Chavarría sostiene que las acusaciones de Noboa forman parte de una estrategia para “engañar” al sistema judicial de España y agilizar su entrega a las autoridades ecuatorianas. Según el detenido, personas cercanas al entorno del Ministerio del Interior de Ecuador le habrían manifestado que el crimen de Villavicencio fue una operación orquestada desde las altas esferas del poder actual para eliminar a un rival incómodo y, posteriormente, culpar a las estructuras del narcotráfico.
Para el público mexicano, este caso resulta de vital importancia debido a los nexos operativos que grupos como Los Lobos mantienen con cárteles nacionales, específicamente con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en la disputa por las rutas de exportación de cocaína desde Sudamérica. La inestabilidad política en Ecuador, exacerbada por acusaciones de este calibre, subraya la profunda crisis de seguridad que atraviesa el continente ante el avance del crimen organizado transnacional. Hasta el momento, el gobierno de Daniel Noboa no ha emitido un comunicado oficial respecto a las explosivas declaraciones realizadas en suelo español.

