Las autoridades egipcias confirmaron la detención de un guía de turistas después de que se difundiera un video en redes sociales donde se le observa realizando marcas con gis sobre las milenarias piedras de la pirámide de Unis, ubicada en la necrópolis de Saqqara, a las afueras de El Cairo. El monumento, que data de hace aproximadamente 4,000 años, es considerado una pieza fundamental del patrimonio arqueológico mundial.

El material audiovisual, que se volvió viral en cuestión de horas, muestra el momento exacto en que el guía, quien ya ha sido suspendido de sus funciones, escribía sobre la superficie de la estructura histórica. Tras la denuncia y la verificación de las pruebas por parte de los cuerpos de seguridad, el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto procedió a la cancelación inmediata de su licencia y su arresto bajo cargos de daños intencionados a un monumento nacional.

La pirámide de Unis es célebre entre historiadores y arqueólogos por ser el primer recinto donde se grabaron los 'Textos de las Pirámides', las inscripciones religiosas más antiguas de las que se tiene registro. El complejo de Saqqara, donde se sitúa esta estructura, es uno de los sitios más vigilados del país, albergando también la icónica pirámide escalonada de Zoser. Este tipo de incidentes resultan de especial interés para el público en México, donde instituciones como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) aplican protocolos estrictos de protección similares para salvaguardar zonas arqueológicas como Teotihuacán o el Templo Mayor ante actos de vandalismo.

Especialistas en conservación han advertido que el uso de gis o tiza en superficies de piedra caliza antigua no es un daño superficial menor. Debido a la porosidad del material, los componentes químicos pueden penetrar la piedra, requiriendo procesos de limpieza especializados que, a largo plazo, pueden debilitar la integridad de la superficie milenaria. En Egipto, la ley de protección de antigüedades es sumamente rigurosa y contempla penas de cárcel y multas considerables para quienes dañen el patrimonio nacional.

Este suceso ha reabierto el debate sobre la capacitación de los prestadores de servicios turísticos y la necesidad de reforzar la vigilancia en sitios de alta afluencia. El gobierno egipcio reiteró que mantendrá una política de cero tolerancia ante cualquier acto que ponga en riesgo la integridad de sus tesoros históricos, los cuales representan no solo su identidad nacional, sino una parte esencial de la historia de la humanidad.