La industria cinematográfica de Hollywood continúa bajo el escrutinio público debido a las posturas políticas de sus integrantes y las repercusiones laborales que estas conllevan. Recientemente, Kevin Williamson, director de la esperada cinta ‘Scream 7’, reaccionó a la presencia de manifestantes pro-Palestina que se congregaron a las afueras de un evento en Los Ángeles, evidenciando que la controversia en torno a la franquicia está lejos de terminar.

La protesta surge como una respuesta directa al despido de la actriz mexicana Melissa Barrera, ocurrido en noviembre de 2023. Barrera, quien se había convertido en la protagonista de la renovada saga de terror tras su participación en ‘Scream’ (2022) y ‘Scream VI’ (2023), fue separada del proyecto por la productora Spyglass Media Group. La decisión se tomó luego de que la actriz compartiera publicaciones en sus redes sociales expresando su apoyo al pueblo palestino y denunciando la situación humanitaria en la Franja de Gaza.

Para el público mexicano, Melissa Barrera no es solo una estrella en ascenso en Hollywood; la actriz originaria de Monterrey, Nuevo León, es una de las figuras nacionales con mayor proyección internacional actual, habiendo protagonizado también el musical ‘In the Heights’. Su salida de la franquicia generó un movimiento de boicot entre los seguidores, quienes consideran que la medida de la productora fue un acto de censura y una violación a la libertad de expresión de la intérprete.

Williamson, quien es ampliamente conocido por ser el creador de la historia original de la saga iniciada en 1996 y que ahora asume la dirección de la séptima entrega tras la salida de Christopher Landon, ha tenido que navegar en un ambiente de alta tensión. Durante las manifestaciones en Los Ángeles, el cineasta reconoció la complejidad del panorama actual, aunque ha intentado mantener el enfoque en la producción de la cinta que busca reestructurar su historia tras la pérdida de su pareja protagonista, dado que Jenna Ortega también abandonó el proyecto poco después.

El conflicto ha dejado una marca indeleble en la producción de ‘Scream 7’. Lo que inicialmente se planeó como una continuación directa de la historia de las hermanas Carpenter, ahora se enfrenta al reto de recuperar la confianza de una audiencia que exige coherencia ética a los grandes estudios. Las manifestaciones en Los Ángeles subrayan que el caso de la mexicana Melissa Barrera se ha convertido en un símbolo de la división política que atraviesa actualmente el sector del entretenimiento estadounidense.