Lo que alguna vez fue un código secreto utilizado exclusivamente en los rincones más oscuros y controvertidos de internet, hoy es el pan de cada día en los algoritmos de las redes sociales. Según un reciente análisis de la revista Wired, el vocabulario vinculado a la subcultura de los "incels" (célibes involuntarios) ha migrado con éxito de foros misóginos a las pantallas de millones de adolescentes y adultos jóvenes en plataformas como TikTok, Instagram y X (anteriormente Twitter).
Términos como "looksmaxxing" y "mogging" han pasado de ser jerga de nicho a convertirse en tendencias globales imposibles de ignorar. El "looksmaxxing" se refiere a la práctica obsesiva de maximizar el atractivo físico personal mediante regímenes estrictos de ejercicio, dietas, rutinas de cuidado de la piel e incluso procedimientos quirúrgicos. Por otro lado, el término "mogging" describe el acto de eclipsar físicamente a otra persona, estableciendo una suerte de dominancia basada puramente en la estética y la estatura.
En el contexto de México y América Latina, esta transición no ha pasado desapercibida. El auge de la cultura de gimnasio y la proliferación de contenidos sobre la "mejora personal" han servido como vehículos para que este lenguaje se normalice entre la Generación Z y la Generación Alpha. Figuras locales en redes sociales, a menudo asociadas con la llamada "manosfera" o comunidades de "hombres de alto valor", han adoptado y adaptado estos conceptos, presentándolos como herramientas de superación, aunque sus raíces se encuentren en comunidades virtuales conocidas por su toxicidad y resentimiento hacia las mujeres.
El peligro de esta tendencia, señalan expertos en sociología digital, radica en la simplificación de las relaciones humanas a una jerarquía visual rígida y competitiva. Lo que comienza como un meme inofensivo o un reto de cambio de imagen en TikTok puede terminar reforzando inseguridades profundas y validando ideologías que históricamente han promovido la segregación social basada en el aspecto físico.
La viralización de este léxico demuestra que las fronteras entre los foros marginales de internet y la cultura popular son cada vez más porosas. Para el usuario promedio en México, entender el origen y la carga ideológica de estas palabras es crucial para identificar los valores que se están consumiendo y replicando de manera pasiva en el entorno digital contemporáneo.


