Emilio Barriga, quien anteriormente se desempeñó como auditor especial en Gasto Federalizado dentro de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), formalizó su registro ante la Cámara de Diputados para competir por la titularidad de este órgano técnico especializado. El registro fue recibido por la Unidad de Evaluación y Control de la Comisión de Vigilancia, marcando un paso clave en el proceso de renovación del mando de la institución, ante el próximo término del periodo del actual auditor superior, David Colmenares.
Con su inscripción, Barriga se posiciona como el candidato número 21 en participar en este proceso de selección. Su plan de trabajo, según detalló tras su registro, se fundamenta en una visión de modernización integral. El aspirante argumenta que la ASF requiere una actualización en todas sus áreas para incrementar la productividad y corregir los desequilibrios operativos que, a su juicio, merman la eficacia de la fiscalización superior en el país.
Uno de los puntos más críticos señalados por el exauditor es la disparidad en el enfoque de las revisiones. Barriga destacó que, actualmente, existe una concentración desproporcionada de recursos humanos y técnicos en la vigilancia de las entidades federativas, dejando en segundo plano otras áreas del gasto público federal. “Yo creo que los números hablan por sí mismos: el 85% de las auditorías de la Auditoría Superior de la Federación son en materia de gasto federalizado”, explicó ante los medios.
Para solucionar esta brecha, su propuesta se centra en la generalización de la modernización tecnológica y digital. Barriga pretende replicar el modelo de digitalización que se implementó con éxito en el área de gasto federalizado —la cual dirigió anteriormente— y extenderlo a todas las divisiones de la ASF. Según el aspirante, esta transición digital permitiría que la fiscalización de las dependencias federales sea tan rigurosa y eficiente como la que se aplica hoy a los estados y municipios.
Este proceso de selección es de vital importancia para la vida política y administrativa de México, ya que la ASF es el brazo fiscalizador de la Cámara de Diputados encargado de vigilar que los recursos públicos se utilicen de manera legal y transparente. En los próximos días, la Comisión de Vigilancia continuará con la evaluación de los perfiles para determinar quiénes integrarán la terna final que será sometida a votación en el pleno legislativo.



