Las recientes elecciones especiales en las demarcaciones de Gorton y Denton, situadas en el área metropolitana de Gran Mánchester, Reino Unido, se han visto empañadas por denuncias de irregularidades electorales significativas que han puesto en alerta a las autoridades locales. Según reportes de observadores acreditados de la organización Democracy Volunteers, el proceso electoral se sumió en un estado de desorden debido a lo que describieron como 'niveles alarmantes' de voto familiar ilegal.

La organización, que desplegó equipos de supervisión técnica en diversos centros de votación durante la jornada del pasado jueves, expresó su profunda preocupación ante lo que consideran violaciones graves a la legislación electoral vigente. Entre los incidentes más recurrentes documentados por los supervisores, se reportó la presencia de parejas y grupos familiares que ingresaban juntos a las mamparas o 'coludían' abiertamente al momento de marcar sus boletas, rompiendo el principio fundamental del voto individual y secreto.

Democracy Volunteers es una entidad civil británica dedicada al monitoreo de procesos democráticos, cuya función es similar a la de los observadores ciudadanos o misiones internacionales que vigilan los procesos del Instituto Nacional Electoral (INE) en México. La organización cuenta con un estricto protocolo de observación y sus hallazgos suelen ser tomados en cuenta por la Comisión Electoral para validar la integridad de los comicios. En esta ocasión, sus integrantes advirtieron que la falta de control en las casillas permitió prácticas que vulneran la libertad de elección de los ciudadanos.

En el contexto de la ley electoral británica, el 'voto familiar' —definido como la práctica donde un individuo influye, presiona o supervisa directamente la decisión de otro miembro de su familia en la urna— es un delito. A diferencia de la asistencia permitida para personas con discapacidades físicas, la colusión observada el jueves fue calificada como sistemática y contraria a los valores democráticos que rigen las elecciones occidentales.

El reporte de los observadores ha generado un intenso debate sobre la seguridad y el orden en las zonas de votación de Gorton y Denton. Expertos en materia política señalan que estas faltas no solo afectan la percepción de legalidad, sino que podrían derivar en impugnaciones legales si se demuestra que el patrón de comportamiento fue lo suficientemente amplio como para alterar la equidad en la contienda. La situación ha puesto los reflectores sobre la necesidad de reforzar la capacitación de los funcionarios de casilla para prevenir que el voto deje de ser una decisión individual y privada.