En un giro dramático que ha captado la atención de los medios internacionales, Ollie Locke, figura central del popular programa de telerrealidad británico "Made In Chelsea", y su esposo Gareth Locke, han sido desalojados de su lujosa residencia en el exclusivo barrio de Chelsea, en Londres. La propiedad, valuada en aproximadamente 4 millones de libras esterlinas (poco más de 90 millones de pesos mexicanos), fue escenario de un operativo de mudanza forzoso esta semana.
Para el público mexicano que no esté familiarizado con los protagonistas, "Made In Chelsea" es un reality show de gran éxito en el Reino Unido —similar en concepto a programas como "Acapulco Shore" pero enfocado en la élite londinense— que documenta las vidas, romances y excesos de jóvenes adinerados. Ollie Locke ha sido una de las caras más reconocibles del programa desde su debut en 2011, proyectando una imagen de opulencia que hoy se ve seriamente cuestionada por este escándalo financiero.
De acuerdo con información obtenida por el diario británico Daily Mail, la pareja se vio obligada a empacar sus pertenencias y abandonar el inmueble debido a un incumplimiento de pago de renta que asciende a las 25,000 libras esterlinas, lo que equivale a casi 600,000 pesos mexicanos. A pesar de que se observaron camiones de mudanza retirando muebles y objetos personales de la vivienda, reportes indican que la cuantiosa deuda aún no ha sido liquidada a los propietarios del inmueble.
Testigos presenciales captaron el momento en que los trabajadores cargaban las pertenencias de los Locke en una camioneta de mudanzas, marcando un final abrupto a su estancia en la propiedad. Este incidente ha desatado una ola de críticas y debates en plataformas digitales sobre la disparidad entre la vida de lujos que las celebridades suelen mostrar en redes sociales y la realidad de sus finanzas personales tras bambalinas.
Hasta el momento, ni Ollie ni Gareth Locke han emitido un comunicado oficial para explicar los motivos detrás del impago o para informar sobre su situación de vivienda actual. El caso resalta las presiones económicas que pueden enfrentar incluso las figuras públicas más visibles, mientras los propietarios de la mansión evalúan las vías legales necesarias para recuperar los fondos adeudados por la pareja.



