La administración encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha puesto sobre la mesa una de las modificaciones más trascendentales para el sistema democrático del país: la eliminación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP). Como parte de su propuesta de reforma electoral, anunciada este miércoles durante la conferencia matutina denominada “La Mañanera del Pueblo”, el Ejecutivo busca reestructurar la forma en que se procesan y difunden los votos tras el cierre de las casillas.

Históricamente, el PREP, operado por el Instituto Nacional Electoral (INE), ha funcionado como un sistema de información que provee resultados preliminares y no vinculantes. A través de la captura y publicación de los datos plasmados por los funcionarios de casilla en las actas de escrutinio y cómputo, la ciudadanía ha podido seguir en tiempo real la tendencia de las votaciones a través de internet desde la misma noche de la jornada electoral. Este mecanismo ha servido durante décadas como una herramienta de certidumbre informativa para evitar vacíos de datos tras el cierre de las urnas.

La propuesta del gobierno federal sugiere dejar atrás este mecanismo preliminar para dar prioridad directa a los cómputos distritales. Según lo planteado en el proyecto de reforma, se busca que el conteo oficial y definitivo comience con mayor celeridad, eliminando el paso intermedio que representa el PREP. Esta medida tiene como fin simplificar la estructura logística de los comicios y centralizar los esfuerzos en los cómputos que tienen validez legal.

Esta iniciativa ha comenzado a generar ecos en el Congreso de la Unión. Fuerzas políticas aliadas, como el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), han manifestado que iniciarán procesos de consulta interna con sus dirigencias y bancadas para analizar los alcances de la propuesta y buscar consensos. Por su parte, sectores de la oposición y especialistas en materia electoral han señalado la necesidad de revisar si la eliminación del PREP podría generar incertidumbre en la opinión pública durante las horas posteriores al cierre de las votaciones.

Para el electorado mexicano, el PREP ha sido un referente de transparencia inmediata. Sin embargo, la visión de la actual administración apunta a una optimización de los procesos que, aseguran, fortalecerá la eficiencia del sistema electoral mexicano al enfocarse directamente en los resultados oficiales. La propuesta será analizada y discutida en las cámaras legislativas como parte del paquete de reformas constitucionales impulsadas por la mandataria.