Investigadores del renombrado Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han presentado una innovación que parece salida de un libro de origami futurista: un sistema de diseño capaz de transformar una superficie plana de mosaicos interconectados en una estructura tridimensional compleja con tan solo tirar de un cordón.

Este avance, liderado por la investigadora Mina Konaković Luković y su equipo, utiliza principios geométricos avanzados para permitir que patrones bidimensionales se "autoensamblen" en formas útiles. La simplicidad del mecanismo —un solo hilo que activa toda la estructura— contrasta con la sofisticada ingeniería computacional necesaria para calcular la disposición exacta de los mosaicos. Estos componentes deben encajar con una precisión milimétrica para formar volúmenes específicos y estables al ser sometidos a tensión.

Las aplicaciones potenciales de este descubrimiento son sumamente amplias y de particular relevancia para sectores de seguridad y salud. Según el reporte detallado por el MIT Technology Review, la técnica podría emplearse para fabricar cascos de bicicleta plegables que ocupen un espacio mínimo en una mochila, así como dispositivos médicos avanzados, como férulas personalizadas, que se adapten perfectamente a la anatomía de cada paciente.

Para una nación como México, donde la respuesta inmediata ante desastres naturales como sismos o inundaciones es una prioridad de protección civil, esta tecnología ofrece posibilidades disruptivas. El equipo de investigación destaca que el método permitiría la fabricación de refugios de emergencia y hospitales de campaña que se transporten totalmente planos. Esto optimizaría drásticamente la logística de carga en camiones de ayuda humanitaria o aeronaves de rescate, permitiendo que las estructuras se desplieguen en cuestión de segundos una vez que lleguen a la zona afectada.

El proyecto no se limita únicamente a estructuras de gran escala o materiales rígidos. Su versatilidad permite trabajar con una amplia gama de sustratos, desde polímeros ligeros hasta compuestos de alta resistencia, dependiendo de la funcionalidad requerida. Con esta propuesta, el MIT —institución líder a nivel mundial en ciencia y tecnología— continúa a la vanguardia del diseño computacional, ofreciendo soluciones que resuelven problemas complejos mediante la elegancia de la geometría aplicada.