El Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ por sus siglas en inglés) ha iniciado una revisión exhaustiva para determinar si una serie de documentos críticos, que contienen acusaciones de agresión sexual contra el expresidente Donald Trump, fueron retenidos de manera indebida o simplemente extraviados. La controversia ha cobrado fuerza tras el reporte de la desaparición de tres resúmenes de entrevistas realizadas por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) en 2019, las cuales forman parte de los expedientes vinculados a la red del fallecido magnate Jeffrey Epstein.
Estos documentos perdidos corresponden al testimonio de una mujer que acusó directamente a Trump de conducta sexual inapropiada. Según los informes periodísticos iniciales, el FBI llevó a cabo estos interrogatorios hace cinco años; sin embargo, su paradero actual es incierto dentro de los archivos oficiales que debieron ser procesados y entregados para su revisión. La investigación del Departamento de Justicia busca esclarecer si estos archivos fueron omitidos de manera deliberada para proteger la imagen del entonces mandatario o si se trata de un error administrativo de graves proporciones dentro de las agencias de seguridad nacional.
Para el lector en México, es preciso recordar que Jeffrey Epstein fue un influyente financiero estadounidense que lideró una red de tráfico sexual de menores que involucraba a figuras de la élite política y empresarial a nivel mundial. Epstein se quitó la vida en su celda en 2019 mientras esperaba juicio, pero las investigaciones sobre sus nexos continúan vigentes. Donald Trump, quien actualmente busca regresar a la Casa Blanca, ha negado históricamente cualquier relación con las actividades ilícitas de Epstein y ha calificado este tipo de acusaciones como una persecución política en su contra.
Este suceso es seguido con especial atención desde México debido a la importancia de la integridad del sistema judicial de nuestro principal socio comercial. La posible manipulación o pérdida de archivos en el FBI representaría un golpe a la transparencia institucional en un momento de alta polarización electoral en los Estados Unidos. Analistas sugieren que, de confirmarse una retención dolosa de información, las implicaciones legales para los funcionarios involucrados en la cadena de custodia de los documentos podrían ser severas.
Por ahora, la revisión interna del Departamento de Justicia se mantiene bajo estricta reserva, y no se ha determinado una fecha exacta para la presentación de los resultados finales. El manejo de estos testimonios es fundamental no solo para el esclarecimiento del caso Epstein, sino para garantizar la rendición de cuentas de las figuras públicas de más alto nivel en el país vecino.


