La famosa chef y presentadora de televisión británica Nadiya Hussain, de 41 años, ha generado controversia en la industria del entretenimiento tras denunciar que tres marcas cancelaron contratos publicitarios con ella el mismo día que anunció el lanzamiento de su nuevo libro de cocina, titulado 'Rooza'. Según Hussain, el motivo detrás de esta ruptura comercial fue la temática religiosa y cultural de su obra, la cual se centra en las tradiciones culinarias del Ramadán.

Hussain, quien saltó a la fama internacional tras ganar la sexta temporada del exitoso concurso de repostería 'The Great British Bake Off' (conocido en México a través de plataformas de streaming como un referente de la panadería británica), explicó que la reacción de las empresas fue inmediata y negativa. La chef describió su libro 'Rooza' como una 'exploración culinaria del mundo islámico', un proyecto personal que busca acercar la fe y las costumbres musulmanas al público general a través de la gastronomía.

En declaraciones recientes, la autora manifestó que, tras el anuncio, se le consideró como 'demasiado' para los estándares de las marcas con las que colaboraba. 'Pareció que en ese momento todos se dieron cuenta de que soy musulmana', señaló Hussain con respecto al súbito cambio de actitud de sus socios comerciales. La presentadora ha sido una figura clave en la televisión del Reino Unido durante casi una década, destacándose por su carisma y su habilidad para fusionar la cocina británica con sus raíces de Bangladesh.

Para el público mexicano, la figura de Hussain representa uno de los mayores casos de éxito salidos de un reality show, habiendo cocinado incluso para la Reina Isabel II en su 90 cumpleaños. Sin embargo, este incidente pone de relieve las barreras que todavía enfrentan las figuras públicas de minorías religiosas en el ámbito comercial global, donde la expresión de la identidad personal puede chocar con las agendas de marketing de las grandes corporaciones.

A pesar de la pérdida de estos contratos, Hussain continúa defendiendo su trabajo y la importancia de representar su herencia cultural. El caso ha reavivado el debate sobre la diversidad y la inclusión real en los medios de comunicación, cuestionando si las marcas apoyan la diversidad solo cuando esta no implica profundizar en temas considerados 'sensibles' como la religión.