Nadiya Hussain, la reconocida chef y ganadora del exitoso programa de televisión británico "The Great British Bake Off", ha generado conmoción en la industria del entretenimiento tras revelar las repercusiones que enfrentó por expresar abiertamente su identidad religiosa. La cocinera de 41 años informó recientemente que perdió tres importantes contratos comerciales el mismo día que anunció el lanzamiento de su libro de cocina inspirado en el Ramadán.
Según Hussain, la decisión de las marcas de distanciarse ocurrió de manera inmediata después de que hiciera público su proyecto titulado "Rooza", el cual es descrito como una exploración culinaria profunda del mundo islámico. La chef británica, quien saltó a la fama internacional tras ganar el prestigioso certamen de repostería en 2015, señaló que el anuncio de su obra provocó una reacción de rechazo inesperada entre sus socios comerciales.
"Ese día les cayó el veinte a todos de que soy musulmana", expresó Hussain en declaraciones recientes. La autora explicó que, a pesar de haber sido una figura pública prominente durante casi una década, el enfoque explícito en sus raíces islámicas para este nuevo recetario fue percibido como "demasiado" por algunas empresas que hasta entonces la apoyaban. Esta situación pone de manifiesto los retos de diversidad e inclusión que aún persisten en los contratos de patrocinio y el marketing a nivel global.
Para el contexto del público en México, Nadiya Hussain es una de las figuras más emblemáticas de la versión original de programas de competencia culinaria que han ganado gran popularidad en plataformas de streaming como Netflix. Sus programas de cocina y libros de recetas son referentes de la gastronomía contemporánea, lo que hace que su denuncia sobre discriminación religiosa resuene en una industria que se dice inclusiva.
El libro "Rooza" busca no solo compartir técnicas de cocina, sino también educar sobre las tradiciones culinarias que acompañan el mes sagrado del Ramadán. Sin embargo, este esfuerzo por la representatividad cultural parece haber chocado con las políticas de imagen de patrocinadores que preferían una versión más neutral de la chef. A pesar del golpe económico que supuso perder estos acuerdos el mismo día de su lanzamiento, Hussain ha reafirmado su compromiso con su identidad y su deseo de visibilizar la cultura islámica a través de la comida.



