Nuevos documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos han sacado a la luz la magnitud y frecuencia de las operaciones de Jeffrey Epstein en territorio británico. De acuerdo con registros de reservaciones, bitácoras de vuelo y recibos de combustible, el financiero estadounidense, acusado de encabezar una red de tráfico sexual de menores, utilizó aeropuertos del Reino Unido en más de 60 ocasiones, extendiendo sus actividades hasta apenas un mes antes de su arresto en julio de 2019.

La información detalla cómo Epstein se desplazó con libertad entre Estados Unidos y Gran Bretaña. Lo más alarmante para las autoridades internacionales es que muchos de estos vuelos aterrizaron o despegaron desde bases de la Real Fuerza Aérea (RAF), lo que plantea serios cuestionamientos sobre la supervisión y los protocolos de seguridad en instalaciones militares estratégicas que fueron utilizadas por el magnate.

Para el lector en México, es importante recordar que Jeffrey Epstein fue un influyente financiero de Wall Street cuya caída en 2019 conmocionó a la opinión pública mundial. Su red de tráfico sexual involucró a figuras de alto perfil en la política, la ciencia y la realeza europea, siendo el Príncipe Andrés de Inglaterra uno de los nombres más vinculados al caso. En nuestro país, el seguimiento de este escándalo ha sido constante debido a las discusiones sobre la impunidad y el abuso de poder por parte de élites globales.

Según los documentos, los registros de vuelo confirman que el traslado de mujeres a través de estos aeropuertos no cesó incluso durante los periodos de mayor escrutinio sobre las actividades del financiero. La frecuencia de los viajes hacia y desde bases británicas sugiere una logística sofisticada que permitía al agresor sexual evadir controles migratorios convencionales, facilitando el transporte de sus víctimas bajo un manto de aparente legitimidad corporativa y personal.

Este nuevo paquete de evidencias añade una capa de complejidad al caso, demostrando que el alcance geográfico de la red de Epstein era mucho más amplio de lo que se estimaba inicialmente. Las investigaciones actuales buscan determinar si existió algún grado de complicidad por parte de autoridades locales o si el financiero simplemente aprovechó las brechas en la seguridad aeroportuaria para mantener su red operativa hasta sus últimos días en libertad.