En un movimiento que ha sacudido los cimientos de una de las organizaciones más influyentes del panorama global, Borge Brende presentó su renuncia como director ejecutivo del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) este jueves 26 de febrero. La dimisión ocurre apenas semanas después de que el organismo internacional ordenara una investigación independiente para esclarecer la naturaleza de sus presuntos contactos con el fallecido financista y convicto delincuente sexual, Jeffrey Epstein.
La salida de Brende marca un punto crítico para la institución con sede en Ginebra, Suiza, conocida popularmente por organizar la cumbre anual de Davos. El Foro de Davos es el espacio donde la élite política, empresarial y social del mundo —incluyendo recurrentemente a secretarios de Estado, empresarios de alto nivel y mandatarios mexicanos— se reúne para discutir la agenda económica global. No obstante, la sombra del caso Epstein, que ha involucrado a diversas figuras de alto perfil internacional, alcanzó finalmente la cúpula directiva del organismo.
Aunque el Foro Económico Mundial no ha revelado detalles específicos sobre los hallazgos preliminares de la investigación, el anuncio de la renuncia sugiere una crisis de reputación interna que la organización busca mitigar de forma urgente. Para México, este evento no es menor; el país mantiene una participación activa en el Foro para atraer inversión extranjera y posicionar temas de interés regional. La inestabilidad en el liderazgo de Davos genera incertidumbre sobre la neutralidad y los valores éticos que promueve la organización ante sus socios globales.
Expertos en política internacional señalan que este escándalo es un duro golpe a la credibilidad del 'club de los poderosos'. La presión mediática y de los propios donantes del Foro habría sido determinante para la salida de Brende, quien hasta hace poco era la mano derecha del fundador Klaus Schwab. Se espera que en los próximos días se nombre una dirección interina mientras concluyen las pesquisas legales y éticas sobre los nexos que el ahora exdirector mantuvo con el círculo de Epstein.
Con esta renuncia, el Foro Económico Mundial enfrenta el reto de reformar sus protocolos de transparencia. La comunidad internacional permanece atenta a los resultados finales de la investigación, que podrían revelar más nombres de figuras públicas asociadas al polémico financista estadounidense, manteniendo bajo la lupa la integridad de quienes dictan las directrices de la economía global.



