La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reiteró este jueves que su administración aún se encuentra evaluando la posibilidad de emprender acciones legales contra el magnate estadounidense Elon Musk. Esto ocurre tras una serie de publicaciones en redes sociales donde el dueño de Tesla y la plataforma X cuestionó severamente la estrategia de seguridad del Gobierno Federal y lanzó acusaciones directas contra la integridad de la mandataria.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum fue cuestionada por la prensa sobre la evolución de este conflicto mediático que ha escalado en la última semana. Con un tono mesurado, la titular del Ejecutivo evitó profundizar en la polémica personal y descartó el inicio de un intercambio verbal directo con el empresario. "No creo que valga la pena entablar un debate... digamos que, como político, es muy buen empresario", sentenció Sheinbaum, lanzando una crítica velada a la reciente incursión de Musk en el activismo político internacional.

El origen de la tensión se remonta al pasado martes, cuando Musk utilizó su cuenta oficial en X para afirmar que la presidenta mexicana "sólo repite lo que le dicen sus jefes del cártel", criticando la supuesta negativa de su gobierno para combatir frontalmente al crimen organizado. Ante tales señalamientos, Sheinbaum había adelantado que su equipo jurídico analizaba las vías legales para responder a lo que considera difamaciones que afectan la investidura presidencial y la imagen del país.

Al ser consultada sobre si este silencio en la 'mañanera' significaba que desistiría de la demanda, la mandataria aclaró que el proceso de revisión sigue en marcha. "No sé, todavía estamos valorando", respondió de manera escueta. Asimismo, subrayó que su prioridad no es la percepción del empresario extranjero, sino la opinión de la ciudadanía mexicana y el respaldo a las instituciones de seguridad del país.

"Lo están viendo los abogados, pero a mí lo que me importa es lo que dice el pueblo, la verdad. Y la gran mayoría de la gente reconoce el trabajo de las Fuerzas Armadas y el trabajo que estamos haciendo todos los días", puntualizó la mandataria, reafirmando su confianza en la estrategia de seguridad nacional actual.

El caso ha generado un amplio debate en la esfera pública mexicana, pues pone de manifiesto la creciente fricción entre líderes políticos y figuras de gran influencia tecnológica que utilizan sus plataformas masivas para incidir en la agenda política de otras naciones. Por ahora, el gobierno mexicano mantiene abierta la puerta a un litigio, mientras intenta minimizar el impacto mediático de las declaraciones del multimillonario.