En un ejercicio de transparencia solicitado por la oposición en el Senado de la República, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desglosó los acuerdos vigentes entre México y Estados Unidos para combatir al crimen organizado transfronterizo. La administración federal confirmó la existencia de cuatro operativos conjuntos con el gobierno estadounidense, bajo un esquema de cooperación que busca blindar las fronteras y las rutas marítimas del narcotráfico.
La revelación ocurre tras una serie de cuestionamientos por parte de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), quienes exigieron claridad sobre los compromisos asumidos ante la administración de Donald Trump. En respuesta a las preguntas parlamentarias, el Ejecutivo detalló que las acciones se concentran en tareas de inteligencia, vigilancia aérea y patrullajes marítimos coordinados para frenar el flujo de narcóticos.
Entre los mecanismos destacados se encuentra la Iniciativa de Seguridad Marítima para América del Norte (NAMSI), que integra esfuerzos con la Guardia Costera de los Estados Unidos. Este programa tiene como objetivo principal la intercepción de cargamentos de estupefacientes en el Pacífico mexicano, el Golfo de México y el Mar Caribe, zonas críticas para el trasiego de drogas hacia el norte.
Uno de los pilares de esta estrategia es el operativo “Albatros”, realizado en coordinación con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Esta misión se enfoca en el combate al narcotráfico transnacional dentro de las aguas territoriales y la Zona Económica Exclusiva del país. Según los datos oficiales proporcionados al Legislativo, la efectividad de “Albatros” durante el periodo de 2024 resultó en el decomiso de 11,816.44 kilogramos de cocaína, además del aseguramiento de 11 embarcaciones, un semisumergible y la detención de 25 personas vinculadas a estas actividades ilícitas.
Asimismo, se mantiene activa la operación “Neptuno” en colaboración con la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur (JIAFT-S). Este esfuerzo conjunto se especializa en el litoral del Pacífico, logrando asegurar 527.06 kilogramos de cocaína en el último año reportado.
Esta información sale a la luz en un momento clave de la relación bilateral, tras operativos recientes contra líderes de cárteles de alta peligrosidad. La presidenta Sheinbaum subrayó que, si bien se mantiene el respeto a la soberanía nacional, la colaboración estrecha con las agencias estadounidenses es una pieza fundamental para debilitar las estructuras operativas de los grupos criminales que operan en la región.



