A sus 76 años, la mujer que cambió el rostro de la moda a nivel mundial sigue siendo un faro de elegancia y vitalidad. Lesley Lawson, conocida universalmente como Twiggy, ha decidido compartir los pormenores de su estilo de vida actual, ofreciendo una mirada íntima a su régimen de ejercicio y sus hábitos alimenticios, mientras conmemora un hito impresionante: seis décadas de una carrera que definió una era.

Nacida en el corazón de la cultura británica, Twiggy se convirtió en el símbolo máximo de los 'swinging sixties' (los vibrantes años sesenta). Su figura delgada, sus ojos grandes realzados por pestañas infinitas y su icónico corte de cabello estilo 'pixie' no solo la lanzaron al estrellato como modelo adolescente, sino que transformaron los estándares estéticos de la época de manera permanente. Hoy, sesenta años después de aquel debut que sacudió los cimientos de la industria, la modelo reflexiona sobre su evolución desde ser una joven con rostro de duendecillo hasta convertirse en una dama del Imperio Británico y una empresaria respetada.

Para el público mexicano, Twiggy representa más que una simple modelo de revista; es la personificación de la revolución juvenil que también dejó una huella profunda en la cultura nacional durante la segunda mitad del siglo XX. Su influencia en el diseño, el maquillaje y la fotografía sigue siendo motivo de estudio en las escuelas de moda de México, donde su nombre es sinónimo de vanguardia y de una ruptura con los cánones tradicionales de belleza que imperaban anteriormente.

En cuanto a su bienestar físico, la icónica británica destaca la importancia de la constancia sobre la intensidad. A sus 76 años, su rutina no busca emular la perfección estética de sus años de juventud, sino procurar la funcionalidad y la energía necesaria para mantenerse activa en sus múltiples proyectos actuales. Lawson enfatiza que su alimentación se basa primordialmente en el equilibrio, evitando los excesos pero sin caer en restricciones severas que comprometan su calidad de vida, un mensaje que resuena con las tendencias contemporáneas de envejecimiento saludable y bienestar integral.

El legado de Twiggy es un recordatorio de que la moda puede ser efímera, pero el estilo y la salud son inversiones a largo plazo. Al mirar atrás hacia sus 60 años de trayectoria, la modelo no solo celebra sus éxitos en las portadas de las revistas más influyentes del mundo, sino la sabiduría adquirida con el paso del tiempo, demostrando que la vitalidad en la séptima década de vida es el resultado de años de autocuidado y una actitud resiliente ante el paso de los años.