La conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el próximo 8 de marzo de 2026, se perfila una vez más como uno de los hitos más relevantes en la agenda social de la Ciudad de México. Como cada año, miles de mujeres, colectivas y organizaciones de la sociedad civil se preparan para tomar las calles principales de la capital con un objetivo claro: exigir justicia, igualdad y el fin de la violencia de género que persiste en diversos sectores del país.
El movimiento feminista en México ha cobrado una fuerza sin precedentes en la última década, transformando el 8M en un espacio de denuncia y también de sororidad. Para este 2026, la movilización no solo recordará los logros alcanzados en materia de derechos reproductivos y paridad política, sino que pondrá énfasis en las deudas pendientes, como la reducción de los índices de feminicidios y la eliminación de la brecha salarial que aún afecta a millones de trabajadoras mexicanas. Este evento se consolida como una plataforma vital para que las voces de todas las regiones converjan en el corazón de la República.
Aunque las autoridades y colectivas suelen confirmar los pormenores logísticos y cierres viales definitivos conforme se acerca la fecha, la ruta tradicional de la marcha se mantiene. Los puntos de reunión emblemáticos serán, como es costumbre, el Monumento a la Revolución y el Ángel de la Independencia. Desde ahí, los diversos contingentes avanzarán sobre la Avenida Paseo de la Reforma, haciendo paradas simbólicas en la Glorieta de las Mujeres que Luchan, para finalmente enfilarse hacia el Centro Histórico por la Avenida Juárez y la calle 5 de Mayo, culminando en una concentración masiva en la Plaza de la Constitución (Zócalo).
Para quienes planean participar en esta jornada, se recomienda seguir las redes sociales de las colectivas organizadoras para conocer los horarios específicos de salida, que tradicionalmente oscilan entre las 13:00 y las 16:00 horas. Es fundamental atender a las recomendaciones básicas de seguridad: asistir en grupos o bloques acompañadas, utilizar calzado cómodo, mantenerse hidratada y portar una identificación. La marcha se organiza habitualmente en bloques que incluyen a familias de víctimas, mujeres con infancias, colectivas universitarias y sociedad civil en general.
El 8M 2026 representa una nueva oportunidad para que la sociedad mexicana reflexione sobre los retos estructurales que enfrentan las mujeres. Más allá de la movilización física, el impacto de este día busca incidir directamente en las políticas públicas y en la transformación de la conciencia colectiva de una nación que sigue buscando caminos hacia una vida digna y libre de violencia.



