Cuernavaca, la capital morelense, se convirtió este viernes en el epicentro de una exigencia ciudadana que clama por seguridad y justicia. Familiares, amigos y compañeros de clase de Kimberly, una joven universitaria de apenas 18 años de edad, tomaron las principales vialidades de la ciudad para denunciar la falta de resultados en las investigaciones oficiales, tras cumplirse una semana de su desaparición.

La movilización, conformada principalmente por jóvenes y familiares cercanos, recorrió las calles del centro de Cuernavaca con un destino claro: las sedes del Gobierno del Estado y la Fiscalía General del Estado (FGE). Con pancartas y consignas, los manifestantes exigieron a las autoridades acciones concretas y eficaces que permitan dar con el paradero de la estudiante, de quien se perdió todo rastro desde la mañana del pasado viernes 20 de septiembre.

De acuerdo con la cronología de los hechos proporcionada por su familia, Kimberly fue vista por última vez cuando abordó un microbús de la Ruta 1 sobre la avenida Morelos. Su objetivo era trasladarse hacia el campus de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) para cumplir con su jornada académica. Sin embargo, alrededor de las 07:30 horas, la comunicación con ella se interrumpió de manera abrupta y definitiva. Al momento de su desaparición, la joven vestía un short negro, playera blanca y tenis blancos.

Ernesto Rivera, tío de la víctima, ha fungido como vocero de la familia durante este proceso de búsqueda. En declaraciones a los medios de comunicación, Rivera señaló que, si bien se presentó la denuncia formal ante la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas tras las primeras 24 horas de búsqueda independiente, los avances reportados por la autoridad han sido prácticamente nulos. A pesar de que personas del círculo cercano a la joven ya han rendido su declaración ante el Ministerio Público, la familia sostiene que la información oficial ha sido escasa y poco transparente.

El caso de Kimberly ha generado una profunda indignación en la comunidad estudiantil de la UAEM, que se siente vulnerable ante el clima de inseguridad que impera en la entidad y en las rutas de transporte público que conectan con la universidad. Esta marcha no solo busca la localización con vida de la joven, sino que también representa un reclamo urgente hacia las instancias de procuración de justicia en Morelos para que se agilicen los protocolos de búsqueda de personas desaparecidas. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades estatales no han emitido un pronunciamiento oficial sobre nuevos hallazgos en el caso.