La doctora Casey Means, conocida por su faceta como influyente del bienestar, autora y aliada cercana del próximo secretario de Salud de los Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., se presentó este miércoles ante el Senado estadounidense para defender su nominación como Cirujana General. Durante la comparecencia, Means enfrentó un riguroso interrogatorio centrado en su postura respecto a la inmunización pública, un tema que ha generado controversia debido a las posturas previas de su círculo político.
Ante los cuestionamientos de los senadores sobre si su gestión representaría un riesgo para las campañas de vacunación, la Dra. Means fue tajante al declarar que la retórica en contra de las vacunas "nunca ha sido parte" de su mensaje profesional. Sin embargo, diversos analistas señalaron que la nominada optó por evadir precisiones técnicas sobre la eficacia de fármacos específicos, desviando la conversación hacia su enfoque principal: la salud metabólica y la prevención de enfermedades crónicas.
Para el contexto mexicano, es importante destacar que el cargo de Cirujano General (Surgeon General) es la máxima autoridad en salud pública de los Estados Unidos, equivalente en importancia a un vocero nacional de salud. Las directrices y recomendaciones emanadas de esta oficina suelen tener un impacto directo en las políticas sanitarias de la región, incluyendo a México, dada la estrecha colaboración binacional en el control de enfermedades infecciosas y fronterizas.
Means, egresada de la Universidad de Stanford, ha construido una carrera basada en la crítica al sistema médico tradicional, argumentando que este ignora las causas raíz de las enfermedades. Su vinculación con Kennedy Jr., quien ha sido una de las voces más críticas contra las políticas de vacunación en la Unión Americana, ha puesto a Means bajo la lupa de los legisladores demócratas y de la comunidad científica internacional.
La audiencia concluyó sin una postura definitiva sobre su confirmación, dejando en el aire cómo se alineará su visión de medicina funcional con los protocolos de salud pública establecidos por agencias como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Por ahora, el debate en el Capitolio continúa centrando la atención en si su llegada a la Cirugía General fortalecerá la prevención o debilitará la confianza ciudadana en la ciencia médica tradicional.
