En un llamado enérgico a la rendición de cuentas, el diputado Jesús Sesma, presidente de la Mesa Directiva del Congreso de la Ciudad de México, exigió al Gobierno capitalino total transparencia y un rumbo definido en la elaboración del Plan General de Desarrollo (PGD). La declaración surge tras el anuncio de una segunda ampliación en el periodo de consulta pública del proyecto, una medida que ha generado incertidumbre en el recinto legislativo.

Durante una conferencia de prensa, el legislador señaló que, hasta la fecha, no se ha proporcionado información detallada que justifique la necesidad de prolongar nuevamente los tiempos de consulta. Sesma criticó la opacidad sobre las deficiencias detectadas en el proceso original, subrayando que la ciudadanía y las instituciones merecen conocer los motivos técnicos y sociales detrás de estos retrasos recurrentes, los cuales impactan directamente en la planeación a largo plazo de la capital.

“Planear el desarrollo y el crecimiento de la Ciudad no es un simple trámite administrativo; es una de las decisiones más trascendentales de cualquier administración. Estamos hablando de definir cómo vamos a crecer, cómo se protegerá el medioambiente y de qué manera se garantizarán los derechos fundamentales de los habitantes”, afirmó el diputado. Bajo esta premisa, Sesma fue tajante al advertir que desde el Congreso local no se validarán ejercicios que carezcan de legitimidad: “No avalaremos simulaciones”, sentenció.

El Plan General de Desarrollo es el instrumento rector que debe dictar las políticas públicas en materia de urbanismo, vivienda, movilidad y servicios para las próximas décadas. Su relevancia es crítica, pues de este documento depende la mitigación de problemas como la escasez de agua, la gentrificación y la pérdida de suelo de conservación. Por ello, la falta de certeza jurídica y técnica en su conformación es vista con preocupación por diversos sectores políticos, quienes consideran que la improvisación podría derivar en un crecimiento desordenado.

Finalmente, el presidente de la Mesa Directiva insistió en que una decisión de tal magnitud exige una claridad absoluta por parte de las autoridades capitalinas. El Congreso se mantendrá vigilante para asegurar que el proceso de consulta sea genuino, inclusivo y fundamentado en diagnósticos reales que respondan a las necesidades urgentes de la CDMX, garantizando que el desarrollo futuro sea sostenible y equitativo para todos sus residentes.