La reforma electoral impulsada por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha comenzado a mostrar fisuras críticas dentro del bloque oficialista antes de su presentación formal ante el Congreso de la Unión. A pesar del respaldo tradicional a las iniciativas del Ejecutivo, integrantes clave del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) han manifestado sus reservas, calificando puntos centrales de la propuesta como operativos y financieramente inviables.
La senadora Yeidckol Polevnsky, representante del PT, fue una de las voces más críticas al advertir sobre la falta de factibilidad técnica en el planteamiento para modificar la elección de diputaciones federales plurinominales. Según la propuesta de Sheinbaum, estos candidatos deberían realizar actividades de campaña en circunscripciones completas, lo que implicaría recorrer hasta cinco estados y 40 distritos electorales. Polevnsky señaló que esta exigencia es desproporcionada en comparación con los candidatos de mayoría relativa, quienes solo cubren un distrito, y destacó que los plurinominales no contarían con el financiamiento necesario para tales despliegues.
"Imagínense, un diputado de mayoría va a hacer campaña en un distrito electoral, y un pluri en cinco estados, en 40 distritos, y sin recursos. Creo que está fuera de toda realidad", sentenció la legisladora petista. Asimismo, se pronunció en contra de la eliminación de las 32 senadurías de representación proporcional, argumentando que, aunque es positivo revisar los perfiles de elección, estos escaños son fundamentales para garantizar el equilibrio político en la Cámara Alta.
Por su parte, el PVEM ha adoptado una postura de cautela operativa. Manuel Velasco, coordinador de la bancada verde en el Senado, informó que el partido se encuentra en un proceso de análisis interno para unificar criterios antes del próximo lunes, fecha en la que se prevé la presentación oficial de la iniciativa. Aunque existen perfiles como el de Luis Alfonso Silva que respaldan la línea presidencial, otros integrantes mantienen dudas sobre el impacto de la reforma en la estructura del sistema de partidos.
Este distanciamiento de los aliados estratégicos de Morena ocurre en un momento de alta tensión legislativa. Ricardo Monreal, coordinador de la mayoría, ha tenido que extender los plazos de negociación con el PT y el PVEM en un intento por salvar la reforma. Sin el apoyo decidido de estas fuerzas, el Ejecutivo enfrentaría dificultades para consolidar una mayoría calificada que permita cambios constitucionales de gran calado en materia electoral, dejando la propuesta en un estado de incertidumbre política.


