A pesar de las crecientes tensiones comerciales a nivel global y el anuncio de una nueva política de aranceles generalizados por parte de Estados Unidos, la economía mexicana se perfila para mantener una posición de ventaja competitiva. Según un análisis reciente de BBVA México, la institución financiera con mayor cuota de mercado en el país, el ecosistema comercial de México posee fortalezas que le permiten diferenciarse del resto de las naciones afectadas por las barreras arancelarias estadounidenses.
El análisis de la institución destaca que, mientras el gobierno de Estados Unidos se prepara para implementar gravámenes comerciales de forma generalizada hacia el resto del mundo, México cuenta con un andamiaje legal y comercial sólido que actúa como un escudo protector. Esta resiliencia no solo responde a la cercanía geográfica, sino a la profunda integración de las cadenas de valor que se han consolidado en la región de América del Norte en las últimas décadas.
Para BBVA, la posición de México es favorable debido a que la producción manufacturera y las exportaciones nacionales se han vuelto indispensables para el funcionamiento operativo de diversas industrias clave en la Unión Americana. El banco subraya que, ante un escenario de aranceles globales, los productos mexicanos podrían verse beneficiados indirectamente al mantener condiciones de acceso preferenciales que no compartirán otros competidores internacionales, especialmente los provenientes del mercado asiático y europeo.
Este panorama resulta fundamental para la estabilidad macroeconómica de México, ya que el sector exportador representa uno de los principales motores de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). Los analistas del banco sugieren que, si bien el entorno global es complejo, el marco jurídico proporcionado por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sigue siendo la piedra angular que brinda certidumbre a los inversionistas y exportadores frente a las decisiones unilaterales de política comercial en Washington.
En conclusión, BBVA reitera que México se encuentra en una situación privilegiada para navegar los desafíos que implican las nuevas restricciones comerciales de su principal socio económico. La capacidad de adaptación de la industria nacional y el estatus del país como aliado estratégico sugieren que el flujo comercial bilateral podría fortalecerse, incluso cuando otras regiones del mundo enfrenten costos más elevados para ingresar al mercado estadounidense.



