La Selección Nacional de Portugal ha puesto en duda su participación en el encuentro amistoso programado contra la Selección Mexicana en el Estadio Banorte, en Culiacán, Sinaloa. La incertidumbre surge tras la difusión de reportes sobre el fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), un evento que ha encendido las alarmas de seguridad a nivel internacional.
La escuadra lusa, que cuenta entre sus filas con figuras de la talla de Cristiano Ronaldo, manifestó su profunda preocupación por el clima de seguridad en territorio mexicano. Fuentes cercanas a la federación portuguesa indicaron que el equipo no tomará una decisión definitiva sin antes contar con un análisis exhaustivo de riesgos. En este sentido, las indicaciones y recomendaciones que emita el Gobierno de Portugal serán el factor determinante para decidir si la delegación viaja o no a México.
El Estadio Banorte, sede de los Dorados de Sinaloa, se perfilaba como el escenario para este esperado duelo; sin embargo, la ubicación geográfica del recinto en una zona que históricamente ha enfrentado retos de seguridad añade una capa de complejidad a la logística del evento. La posibilidad de brotes de violencia o inestabilidad social tras la caída de un líder criminal de alto perfil es el principal argumento de las autoridades portuguesas para reconsiderar el compromiso deportivo.
Por su parte, la Federación Mexicana de Fútbol y las autoridades locales no han emitido una postura oficial sobre una posible cancelación o cambio de sede, aunque se reconoce que la integridad física de los jugadores y el personal técnico es la prioridad absoluta. La logística de seguridad para un evento que involucra a una de las estrellas más mediáticas del planeta, como lo es Ronaldo, requiere de garantías que, ante la coyuntura actual, están siendo evaluadas bajo una lupa diplomática.
La afición mexicana, que esperaba con entusiasmo la llegada del combinado europeo, permanece a la expectativa de las resoluciones que se tomen en las próximas horas. Mientras tanto, el gobierno portugués mantiene un monitoreo constante de la situación en México para dictaminar si existen las condiciones necesarias para salvaguardar a sus ciudadanos en suelo extranjero. Este episodio subraya cómo la realidad de seguridad nacional puede impactar directamente en la agenda deportiva y cultural del país.



