La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, salió al paso de las críticas generadas en torno a la propuesta de reforma electoral, específicamente sobre la supuesta eliminación de los legisladores de representación proporcional, conocidos coloquialmente como "plurinominales". Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la mandataria aseguró que la iniciativa no busca suprimir esta figura, sino transformar su método de elección para evitar que las cúpulas partidistas mantengan el control discrecional de las listas.
Estas declaraciones surgen como respuesta directa a los comentarios de la senadora Yeidckol Polevnsky, del Partido del Trabajo (PT), quien recientemente calificó como “fuera de toda realidad” la propuesta de modificar el esquema de asignación de estos escaños. Ante ello, Sheinbaum subrayó que el objetivo central es que la ciudadanía tenga la última palabra sobre quiénes llegan al Congreso de la Unión, eliminando el sistema de listas cerradas que tradicionalmente han definido las dirigencias de los partidos políticos a puerta cerrada.
En lo que respecta al Senado de la República, la titular del Ejecutivo detalló que la reforma plantea la desaparición de la lista nacional por partido. No obstante, puntualizó que se mantendrá la representación por entidad federativa bajo un esquema que busca recuperar el "sentido republicano" de la Cámara alta: dos senadores electos por mayoría relativa y un tercero asignado al partido que obtenga el primer mejor segundo lugar en la votación estatal.
Por otro lado, para la Cámara de Diputados, el plan contempla mantener los 500 escaños actuales. La distribución seguiría siendo de 300 distritos de mayoría relativa y 200 de representación proporcional basados en el porcentaje de votación obtenido por cada fuerza política en las cinco circunscripciones del país. La modificación sustancial radica en que esos 200 espacios ya no serán ocupados por perfiles designados de antemano por los partidos, sino que se integrarán con los candidatos que obtengan los mejores segundos y terceros lugares en los distritos, permitiendo que el voto directo de la población determine su ingreso.
Con este ajuste, el Gobierno Federal busca garantizar que todos los legisladores cuenten con el respaldo de un voto ciudadano previo, terminando con la práctica de asegurar posiciones políticas a través de negociaciones internas. "Es la misma fórmula, pero ahora la gente decide", enfatizó Sheinbaum, reafirmando que la esencia de la pluralidad política en México se mantendrá bajo un nuevo estándar de transparencia y legitimidad democrática.



