La tranquilidad dominical en las inmediaciones de Puerto Vallarta se vio abruptamente interrumpida este 22 de febrero de 2026. Una violenta incursión armada en la carretera 544, vía estratégica que conecta este destino turístico con el municipio de Mascota, dejó como saldo una estación de servicio siniestrada y un clima de pánico generalizado entre los habitantes de la delegación de Ixtapa. Los hechos se inscriben en una jornada de narcobloqueos y disturbios que han paralizado diversos puntos de la zona serrana del estado de Jalisco.
De acuerdo con los reportes recabados en el lugar de los hechos, el ataque ocurrió alrededor de las 10:30 horas. Un comando de sujetos armados, quienes se desplazaban en motocicletas y portaban el rostro cubierto, irrumpió de manera violenta en la gasolinera. Al descender de sus vehículos, los agresores sometieron de inmediato a los despachadores de turno, a quienes amarraron antes de iniciar una ofensiva directa contra la infraestructura y las oficinas administrativas del establecimiento.
Testigos presenciales describieron escenas de caos absoluto mientras los atacantes abrían fuego de forma indiscriminada. “Vimos cómo empezaron a tirarle a las bombas de la gasolinera, intentaron saquear la caja fuerte, dispararon con todo y le prendieron fuego a los carros”, relató uno de los trabajadores bajo condición de anonimato por temor a represalias. El fuego se propagó rápidamente, alcanzando a vehículos que se encontraban en el perímetro, lo que generó columnas de humo visibles desde varios kilómetros a la redonda.
Esta agresión no representa un evento aislado en la entidad. El ataque en Ixtapa coincide con una serie de disturbios reportados en la región tras trascender información sobre la situación de inseguridad derivada de una fuga masiva en el penal de Puerto Vallarta y reportes relacionados con el liderazgo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La carretera 544 se ha convertido en uno de los puntos críticos de los bloqueos, donde la quema de vehículos ha sido utilizada como táctica para obstruir el paso de las fuerzas de seguridad y civiles.
Hasta el momento, las autoridades estatales y federales han desplegado un operativo de vigilancia reforzada en el corredor que conecta a Puerto Vallarta con la zona serrana. Aunque los cuerpos de emergencia lograron sofocar las llamas en la estación de servicio, la tensión en la zona permanece latente. Se recomienda a la población extremar precauciones y evitar traslados no esenciales por las carreteras de la región mientras se restablece el orden público.



