En una sesión conjunta del Congreso que se extendió por casi dos horas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, batió este martes el récord del discurso del Estado de la Unión más largo de la historia estadounidense. Con una intervención de 107 minutos, el mandatario republicano superó su propia marca de 99 minutos establecida apenas el año pasado, en lo que fue un despliegue de retórica centrado en la seguridad, la economía y el combate directo a las organizaciones criminales transnacionales.
Para la audiencia mexicana, el punto más álgido del discurso fue la mención directa a la lucha contra el narcotráfico. Trump se atribuyó como un éxito de su administración la captura de uno de los capos más buscados: Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como 'El Mencho'. El mandatario describió al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación como uno de los jefes de cártel más siniestros de la historia y vinculó su caída con la estrategia de seguridad fronteriza. Además, el presidente aseguró que el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos ha registrado una caída drástica del 56% en el último año, citando resultados positivos en la vigilancia de los límites con México.
En materia económica, Trump presentó un panorama de bonanza, destacando que el precio de la gasolina se ha mantenido por debajo de los dos dólares por galón bajo su gestión. No obstante, la propuesta que generó mayor revuelo fue su intención de profundizar la política de aranceles a las importaciones. Según el republicano, estos gravámenes a productos extranjeros no solo protegen la industria local, sino que están proyectados para sustituir gradualmente al impuesto federal sobre la renta, una medida que podría tener repercusiones profundas en la balanza comercial con sus principales socios.
El cierre de la alocución estuvo marcado por una fuerte confrontación política. Trump arremetió contra la bancada demócrata, acusándolos de obstruccionismo por no respaldar la ley que exige la certificación de nacionalidad para votar, retomando sus críticas sobre las elecciones de 2020. Asimismo, responsabilizó a la oposición por el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que hoy cumple once días sin financiamiento, dejando en el limbo operativo a la cartera encargada de la gestión migratoria.
Con este discurso maratónico, que ya había sido anticipado por el propio mandatario en la víspera, Trump reafirma una agenda de nacionalismo económico y mano dura en la frontera, marcando el ritmo de un segundo mandato caracterizado por la polarización y el uso del podio legislativo como plataforma de autoafirmación política.


