En un discurso marcado por una retórica nacionalista y la presentación de los hitos de su administración, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ofreció un mensaje del Estado de la Unión que ha generado controversia, particularmente por sus alusiones a la seguridad y la economía. Durante su intervención ante el Congreso, el mandatario se adjudicó victorias en el combate al narcotráfico y la gestión fronteriza que no coinciden plenamente con los registros oficiales ni con la realidad operativa en la región.

Uno de los puntos que mayor eco ha tenido en territorio mexicano fue la mención sobre la lucha contra el crimen organizado transnacional. Trump intentó atribuir a las fuerzas estadounidenses la captura de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). No obstante, es imperativo precisar que las operaciones estratégicas que han derivado en detenciones clave de esta estructura delictiva han sido ejecutadas por fuerzas de seguridad mexicanas. Si bien existe un intercambio constante de información e inteligencia por parte de agencias de Estados Unidos, la soberanía operativa ha recaído en las instituciones del Estado mexicano, contradiciendo la narrativa de autoría única presentada por el presidente.

En el rubro económico, el discurso también presentó discrepancias significativas. Trump aseguró ante los legisladores que el precio de la gasolina en el país vecino se mantiene por debajo de los 2.30 dólares por galón. Sin embargo, los indicadores de mercado y los reportes de precios en estaciones de servicio sitúan el promedio real actual en los 2.92 dólares por galón. Esta diferencia de casi 60 centavos representa una distorsión de la realidad financiera que enfrentan los consumidores estadounidenses de manera cotidiana.

Por otro lado, el presidente destacó que los cruces en la frontera sur han alcanzado su nivel más bajo en medio siglo. Si bien los datos estadísticos reflejan una disminución en las detenciones y el flujo migratorio irregular, especialistas en materia migratoria señalan que estas cifras son el resultado de políticas de contención agresivas y de una cooperación bilateral bajo presión con los países de tránsito, especialmente con México.

Este mensaje del Estado de la Unión, recordado ya como uno de los más extensos en la historia reciente, pone de manifiesto el uso de la política exterior y la seguridad fronteriza como herramientas de comunicación interna. Para los analistas, las imprecisiones vertidas sobre la captura de capos de la droga y los precios energéticos subrayan una estrategia de comunicación que prioriza el impacto político sobre la exactitud de los hechos en la relación bilateral con México.